Y llega un momento en el que ya no necesitas el mundo para vivir.
Y sin embargo el mundo sigue allí.
Y no necesitas ya estar tú aquí para sentir.
Y a pesar de ello los sentimientos te abrasan en un intenso gozo.
Y no te das cuenta de que todo sucede sin querer.
Y de todas formas no pierdes conciencia del instante eterno que te contiene.
Y es como estar sin estar.
Y es como ser sin ser.
Y es como vivir sin vivir.
Y es como vivir sin vivir.

















































