CREENCIAS



Mis creencias condicionan mi vida
y se reflejan en mi mundo,
pero al ser inconscientes en su mayoría,
cómo saber cuáles son realmente mis creencias,
para siquiera tener alguna oportunidad de cambiarlas?
Fácil, mira tu mundo y tu vida
y allí encontrarás todo lo que crees.

CAEMOS



Claro que existe la felicidad,
pero está dentro de nosotros.
Si dejamos de buscarla
y nos abandonamos
completamente al devenir,
nos caemos en ella.

LUGAR



El esfuerzo me llevó a lomos del deseo,
espoleado por la insatisfacción,
a través del karma del intelecto,
al remoto lugar de mi interior
donde me quedé sentado
a solas frente a mi mismo,
hasta que la tensión liberó la atención
y todas las dudas desaparecieron.

ES



Lo que debería ser lo más sencillo,
demuestra ser lo más difícil:
ser uno mismo y dejar
que todo sea lo que es.

SER



Si creo ser aún lo que he sido,
probablemente estaré esperando
a ser lo que seré
y pase por alto lo que estoy siendo
que es lo único que puedo ser.

PROBLEMAS



Los problemas en nuestras vidas
no están en el mundo,
en las cosas que pasan en él,
ni en sus gentes.
Es nuestra manera de aproximarnos a todo eso,
nuestra actitud ante ello,
lo que provoca en nosotros la sensación
de que algo debería ser diferente a como es.
Y efectivamente así es,
pero diferente en nosotros, no fuera,
ya que es en nuestro intelecto
donde residen los juicios,
categorías y creencias que provocan
nuestras reacciones ante la vida.
Por eso, un cambio de actitud
es siempre un cambio en el mundo.

VAYA Y VENGA



La capacidad intelectual es una herramienta maravillosa que no se puede desdeñar,
sin ella quedaríamos en la misma situación que las plantas, las piedras o las montañas.
La memoria registra acontecimientos y creencias que no tienen por qué ser identificadas
con un yo estable, están allí como las perlas de un collar, pero collar es solo un nombre,
un concepto y nosotros no somos conceptos, sino que somos un darnos cuenta,
un percibir, un ser conscientes de.
Atrapados en los pensamientos, sufrimos la condena de sus leyes: la impermanencia,
el karma, el nacimiento, la muerte, el cambio, la enfermedad, la vejez, el sufrimiento,
el desasosiego, el deseo, el apego, el placer, los estados emocionales inestables,
el dolor, las emociones positivas, las negativas, la desesperación...
Por ello es importante que la atención entre y salga de los pensamientos a voluntad
para no identificar éstos con el único mundo posible y la única manera de vivir existente.
Y si una vez centrado en mi vacío primordial, dejo que la atención vaya y venga
sin quedar atrapada nunca en ningún lugar, conoceré el gozo de vivir. 

BILLAR



En el juego del billar americano
se usan 15 bolas de colores y una blanca,
y se siguen diversas reglas
y técnicas para jugar las partidas.
A nadie se le ocurre colocarse
cada vez en el mismo lugar de la mesa,
coger el palo de la misma manera,
ni golpear la bola blanca de la misma forma
hacia la misma bola de color,
para hacer las carambolas
necesarias en cada momento.
Sin embargo,
en la vida muchos hacemos algo similar
cuando nos dejamos guiar por el pasado
y no nos entregamos a la espontaneidad
que éste instante continuo trae consigo.
Tal vez por eso,
algunos de nosotros perdamos una y otra vez
en éste juego que es la vida. 

SE ESFUMA



Lo más destacable del instante del despertar
a nuestra verdadera naturaleza real,
es que el personaje que éramos se esfuma.
Simplemente de repente no está
y ésta liberación repentina
produce una intensa alegría
y todo encaja perfectamente,
todo es lo que es y como es.
Lo que nos atenazaba y nos hacía sufrir,
nunca había sido real.
Y uno ríe y ríe al darse cuenta
de lo estúpido que había sido.

CESA



Cuando el viento
que las hace volar cesa,
las hojas caen.

INTERMINABLE



Todo problema es al final una tensión
entre las cosas como son
y como nosotros creemos que deberían ser,
o quisiéramos que fuesen.
Por eso la solución es siempre
abandonarse con toda atención
al interminable fluir de los acontecimientos;
así desparecen espontáneamente
todas las perturbaciones.

NO HAY TRANSMISIÓN



Al sentir odio por alguien,
ese odio que sentimos nos afecta a nosotros,
nos daña en éste caso.
La persona a quien odiamos
puede sentirse mal al saber que la odiamos
o hasta bien si que la odiemos
le causa satisfacción por algún motivo.
Pero la persona siente sus propios sentimientos
y nosotros sentimos los nuestros,
no hay transmisión alguna.
Por eso debemos responsabilizarnos
no solo por lo que pensamos o hacemos,
sino también por lo que sentimos,
ya que como con el odio,
ocurre igual con todos los sentimientos y emociones.

ATENCIÓN



Vivir felices es bien sencillo,
solo tenemos que prestar
atención a aquello
que queremos que sea
nuestra vida y
retirarla de lo que no.

DONDE



Esto no se detiene.
Nosotros tampoco.
No hay donde.

BUENO



Qué bueno es no querer nada,
no desear nada,
no esperar nada,
dejar llegar lo que llega
y dejar marchar lo que se va.

CAMINO



Nadie conoce el camino,
no dejes que te digan cómo vivir tu vida,
porque no hay camino alguno que conocer.
Las rutas comunes o verdaderas
son solo imaginaciones del pensamiento.
Siempre estamos aquí todos juntos sin más,
mientras alucinamos con nuestras fantasías
de lugares a los que llegar,
metas que alcanzar
y caminos que seguir.

ENFOCAR



Es una locura pasarse la vida
haciendo lo que nos dice esa televisión
que parecemos tener conectada en la cabeza.
Pero en vez de tratar inútilmente de apagarla
para así vivir en paz,
la solución es enfocar la atención en otro lado
y liberarnos de las voces e imágenes
que emponzoñan nuestra vida,
aunque siga la tele encendida
y funcionando por siempre.

ABANDONAR



En esta vida es inútil aferrarse a nada,
todo dura un poco más o un poco menos
y al final se va.
Es bueno practicar a dejarnos ir
sin miedos ni apegos
cada vez que las situaciones cambian,
pues por mucho que las sorteemos
en alguna que otra ocasión
y conservemos nuestra posición
agarrados a como fueron,
al final,
en el momento de morir,
no tendremos más remedio
que abandonarlo todo.

TANTO



Me ha dado tanto la vida,
que si hubiera podido guardarlo
habría necesitado todos los mares
para amontonarlo,
todos los amaneceres para iluminarlo,
todas las nubes para cubrirlo
y todo mi tiempo para disfrutarlo.
Pero como todo desaparece
al caer en el vacío de mi naturaleza
y no deja más huella que un recuerdo,
no necesito nada
para conservar nada
en ningún sitio;
dando sin dar,
la vida me lo sigue dando todo.

RUIDO



La vida y la muerte revolotean tan cerca la una de la otra,
que se confunden en un ir y venir de sensaciones,
en busca de un significado del que carecen,
creyendo en una realidad que no tienen,
pretendiendo iniciar y terminar lo que ni siquiera existe.

La vida y la muerte revolotean tan cerca la una de la otra,
que parece que son lo mismo,
que son inseparables,
que están más allá de la razón,
la sinrazón y el olvido.

La vida y la muerte revolotean,
pero ya no hacen ruido.

VER



Uno acaba viendo siempre
lo que quiere ver:
mira bien lo que ves.

HISTORIAS



No te preocupes mucho
por lo que digan
o piensen los demás de ti,
ni de adaptarte a la forma de ser
de tu entorno.
Mejor vive como quieras vivir,
porque las importantes y maravillosas
historias de nuestras vidas,
importan muy poco a unos cuantos
y al resto nada.


No busques ni pidas lo que no tienes,
da lo que te falta y lo tendrás.

SENSACIÓN DE SER



Profundiza en ti hasta el final
y verás que no encuentras nada,
porque somos ese proceso de percibir,
de darse cuenta, que no se detiene jamás.
Al expresarlo formamos ciertas características
que corresponden con nuestras tendencias más profundas 
y constituyen nuestro carácter y nuestra personalidad,
pero no son nuestro yo: somos el vacío que está detrás.
Por eso, si a lo largo de la vida alguno de los rasgos
que usamos nos molestan,
se cambian y en paz;
no hay que defenderlos como parte de nosotros,
porque lo único propio que tenemos
es esa profunda sensación de ser
que ni siquiera es nuestra.

REAL



Llega un momento en que ya nada es real,
pero sigue allí y funciona.
Entonces hay que fingir que sí es real
y fingirse un uno mismo,
para poder seguir jugando a vivir...

PRESENTE



El intelecto maneja conceptos porque no tiene manos para tocar las cosas.
Su actividad se desarrolla en un entorno ideal en el que compara y combina
constantemente unos conceptos con otros,
hace construcciones con ellos y distribuye sus conclusiones
entre lo vivido que llama pasado y lo por vivir que denomina futuro;
para el intelecto no hay presente, siempre está oscilando entre el pasado
y el futuro porque aunque ni el pasado, ni el futuro, ni el presente existen,
en éste último no puede encontrar los pares de opuestos que necesita para operar,
ya que el presente es solo uno.
En cualquier caso, tiñe las experiencias con sus contenidos y procesos y
si miramos a su través, vemos siempre la vida como nos la muestra.
Pero en realidad es la misma vida para todos y todos somos iguales,
las diferencias son un sueño del intelecto
que con nuestra atención  convertimos en una realidad subjetiva en la que vivir.
De esto se da uno cuenta cuando la atención se retira
del flujo interminable de pensamientos conceptuales
y la percepción se realiza de manera directa.
Entonces se perciben todas las formas como vacías en el sentido de que,
sin los conceptos operando, no soportan la diferenciación
y son todas la misma cosa:
la mente única que se transforma en las mil formas
sin dejar de ser mente, sin dejar de ser vacío.

CAMBIO



No es cierto que todo en la vida sea cambio,
pues para que algo cambie,
primero tiene que llegar a ser ese algo y si te fijas,
todo se encuentra en ese proceso de intentar
llegar a ser sin conseguirlo, sin serlo,
lo que equivale a no ser siendo,
al vacío de la forma que es nuestra verdadera naturaleza;
la mente única, fuera de la cual no hay nada.

PERDIDOS



Hijos del acontecer,
heridos de nostalgias
por las huellas perdidas
de un pasado
que fue un sueño,
pretendemos hallar consuelo
entre algo que no conocemos.
Vivimos perdidos.

LA FELICIDAD



La felicidad es solo un concepto
entre montones de conceptos más
y que consiste en que,
de todos los pares de opuestos
que pueblan el intelecto,
siempre se den los componentes
que nos convienen:
siempre de día,
siempre subiendo,
siempre ganando,
siempre riendo...
De más está decir
que éste tipo
de felicidad intelectual
no es alcanzable.

VIVIR



Vivir dejando ir aquél rayo de sol que en el atardecer entraba por la ventana.
Vivir sin esperar que la tormenta pase para poder salir a caminar.
Vivir olvidando que hay otros lugares y otras maneras de sentir.
Vivir aceptando cada ocaso y cada amanecer sin tratar de alterarlos.
Sin expectativas, temores o deseos; sereno, libre, independiente y feliz.

POR VIVIR



Y cuando todo ha sido ya hecho,
cuando alzar una mano
es el milagro de la vida,
estando sin estar y sin embargo
siempre esperanzado y ausente.

Cuando cada cosa ocupa su lugar
y nada sobra o falta,
uno regresa al bullicio
y se vuelve a perder
ésta vez en completa entrega.

Y entonces sí,
entonces el trinar de los pájaros
nos recuerda lejanamente
que vivir es para vivir,
solo y nada más
que por vivir.

NADA




Una vida ajena la vive cualquiera,
lo que nos han enseñado,
lo que nos han dicho,
lo que otros dicen o hicieron,
lo que nos sirvió una vez,
lo que estudiamos,
lo que escogimos....

Pero vivir de verdad,
con independencia y libertad,
eso solo lo hace
quien ha descubierto
no ser lo que creyó
durante tanto tiempo ser.

Para no ser creyendo que somos
hace falta mucho esfuerzo,
pero para ser lo que no somos sin más,
apenas una fugaz reflexión
con que sentirse afortunado
y nada otra vez:
nada. 

MORIR



No hay que temer a las pasiones de la vida.
Esos sentimientos incontrolables de amor y odio,
son lo que aliña el ir y venir de nuestros pensamientos
y les otorga un sentido y una dirección determinada.
Si te toca en algún momento despertar
a tu verdadera naturaleza vacía y comprendes
en un solo instante que todo es nada
y que tu vida es solo una interpretación,
vuelve a donde no sabías nada
y déjate arrastrar por las pasiones de entonces,
enamórate, enfádate, atragántate de risa o de llanto
y vive, porque para descubrir el acertijo
solo basta con morir.

INTENSO



Las cosas que hacemos,
lo que pensamos o sentimos
y el mundo entero en el que vivimos,
solo tiene sentido para nosotros.
Es inútil tratar de acoplarnos al de otros,
o intentar que los demás estén de acuerdo
y vean lo que nosotros vemos.
Si las cosas nos parecieran de cualquier otra forma,
volvería a pasarnos lo mismo.
Y es que no hay mundo,
ni nosotros, ni nada,
fuera de la maravillosa subjetividad
que sin querer da vida al intenso vacío.

VIENE



Cuántas penalidades atravesamos
y qué mala vida nos damos a veces
por cosas que en realidad no necesitamos.
Lo necesario para vivir
viene ya con la vida,
el resto está de más.

NADA EXISTE



Solo la certeza que da experimentar
directamente que nada existe,
nos devuelve la conciencia de nuestra verdadera naturaleza
y la percepción de la libertad, la independencia, la alegría
y el intenso gozo de no tener nada que hacer,
nada que buscar, nada que nos falte y nada que temer.

ELEGIR



Se que no podemos elegir,
que las fuerzas que nos dieron la vida
nos guían y apenas nos dan opción
Pero si acaso te la dieran,
si tuvieras la posibilidad de escoger qué hacer,
no se te ocurra buscar tu propio beneficio,
ni odiar, ni reivindicar tu ira.
Amalo todo,
da sin esperar nada a cambio
y serás por siempre feliz
Y no lo digo yo;
lo dice mi vida.

DIGO


Cuando te das cuenta de cómo es todo,
no queda nada que decir.
Yo digo, no porque no me haya dado cuenta,
sino porque con la misma vehemencia
con la que digo lo que digo, me contradigo;
tratando así de no haber dicho nada.

TRAGEDIA



Nuestra única prisión posible es la interminable cadena
de pensamientos conceptuales en la que vivimos atrapados.
Esa es nuestra cárcel.
Solo ahí reside la insatisfacción permanente que sentimos
al creer ser un sujeto estable,
en un mundo en perpetuo cambio,
luchando por ajustarlo todo a nuestros deseos
y además hacerlo perdurar así para siempre.
Al final, al morir, cuando la fuerza de la vida
deja de ser suficiente y nos tenemos que marchar,
nuestra atención regresa a su libertad original
y entonces nos damos cuenta
de que los pensamientos habían sido solo humo,
pero ya sin posibilidad alguna de volver y vivir.
No puede haber mayor tragedia.

ADELANTE



Lo más maravilloso y excepcional
llegó siempre a mi vida,
cuando insistí en seguir adelante
mientras todo me decía que me retirase.

SOMOS



El camino a la plenitud
es dejar de ser uno mismo,
porque ese 'uno mismo'
es solo una bolsa
con creencias,
vivencias,
experiencias,
valores
y conceptos,
que filtrados tiñen
la percepción pura
y la convierten
en vanos placer y dolor
y que además de pesar,
no constituye lo que somos.

DE UN



Somos animales
de un instante.

EL BOTE



En la vida,
tomar decisiones,
tener expectativas,
hacer planes,
buscar la felicidad,
o cumplir los deseos,
es como tirar piedras
desde lejos
tratando de meterlas
en un bote:
a veces entran
y otras veces no.
El resultado final?
Un bote con algunas
piedras dentro
y otras muchas
a su alrededor.

DEJARSE LLEVAR



La opción suprema
es dejarse llevar.

SIEMPRE



En vez de estar continuamente pensando
en cómo estar bien mañana,
tal vez sea más inteligente estar bien ahora mismo,
para lo que basta fundirnos
con la interminable transformación
que constituye la existencia
y recordar que ahora es siempre ahora,
mientras que mañana siempre será mañana.