EL CAJÓN DE LA COCINA



Qué esperas encontrar en el cajón de la cocina
que no sea lo que tú mismo has puesto allí?
Tu o cualquiera de las personas
que a ese cajón tienen acceso.
Estaba ya allí vacío cuando compraste la casa?
O lo elegiste tu con la cocina?
Hay cosas más o menos parecidas
en todos los cajones de las cocinas,
pero nunca son las mismas.
Y si el cajón es compartido se mezclan las cosas de todos.
Un día se usan unas y otros se usan otras.
Algunas están allí quietas hace mucho tiempo
y una o dos acaban casi de llegar.
Muchas son como las que tenían en casa de tus padres,
o en aquél piso que compartiste de joven,
o en la cocina de la casa que vendiste hace años.
El intelecto es el cajón de la cocina.
De nada sirve vacío pues su utilidad es contener cosas,
pero cosas útiles para ti y en uso.
Si algo ya no sirve o no te gusta, sácalo.
Si algo te falta, mételo.
Y si alguien pone allí lo que no quieres,
no lo permitas a no ser que compartas
libremente el cajón con ellos.

HAZAÑA



Puede que la hazaña
consista en aceptar
todo tal y como es
y vivir en paz.

A VIVIR



Si algo rechina en tu vida
es una indicación de que
debes dejar de empeñarte
en que las cosas sean
distintas a como son,
regresar a ti mismo
y soltarte a vivir.

LUZ



Hay una manera de sanar todas las vidas.
Sea cual sea la causa que impide la felicidad plena.
Y es sacar todo a la luz.
Siendo todo, todo.
Radical, bestial y desgarrador.
Pero infalible.

YO MISMO



Sin deseos,
sin expectativas,
sin apegos
el tiempo no pasa,
se queda,
se alarga
y se ensancha
siendo uno solo,
éste solo
inconsciente yo mismo.

TAP



Llueve en lo oscuro
suavemente tras el cristal.
Murmullo entre las hojas,
goteo intermitente;
tap, tap, tap, tap....

YO



Todos necesitamos algún tipo de seguridad
para seguir viviendo.
Y a la vez sabemos
que en ésta vida la seguridad no existe.
Por eso la inventamos.
Y ese invento acaba atrapándonos.
La ilusión de seguridad es la ilusión del yo.
Abandonarse a la falta de seguridad
es también una seguridad en sí misma
que dibuja otro tipo de mundo
y otro yo impersonal
ilusorio también al fin.

HOJAS



Mi relación con mis semejantes
ya no es continuada y estable
como lo fue algún día,
sino circunstancial y pasajera,
como la de las hojas en el árbol
que se tocan por el viento.

NADA


Nuestra verdadera naturaleza original
es capaz de transformarse
en cualquier cosa perceptible,
sin límite.
Pero, para qué? para nada.
Por qué? por nada.
Y qué se consigue con ello? nada.
Y si no se transforma, qué pasa? nada.
Todo eso somos;
para nada, por nada, sin nada: nada.

PERDERSE


Perderse en las cosas del mundo
es el inicio de la mayoría
de nuestras calamidades.
Perderse en el vacío de uno mismo
es el inicio de la mayoría
de nuestras calamidades.

EL BORDE



No se puede echar más de lo que cabe.
No cabe más que lo que cabe.
Por mucho que nos empeñemos, es así.
Nuestra naturaleza es la misma en todos.
Pero su expresión en cada uno es distinta.
La forma de cada uno es diferente.
Aunque en esencia sean todas lo mismo.
Menos de lo que cabe es innecesario.
Más de lo que cabe es innecesario.
Hasta el borde. 
No más.
No menos.
Hasta el mismo borde.

NADA



El vacío se expande y aparece el universo inmaterial
de las posibilidades infinitas, interminables.
Se modera el vacío y da lugar al mundo cotidiano
de las cosas y las gentes que conocemos.
Reducido a casi nada, el vacío va tomando nuestra forma,
se interioriza y se duerme.
Vacío allí, vacío aquí.
Vacío siempre; siempre vacío.
Entregar nada a nadie, sentir nada en nadie.
Nada es así cuando solo hay nada, nada, nada.

LO CORRECTO



Durante el día,
lo correcto se reconoce
porque está a la luz.
Durante la noche,
lo correcto se reconoce
porque está en la oscuridad.

LA ULTIMA VEZ



La última vez.
Casi nunca sabemos
que esa vez
es la última.
La vivimos como 
tantas otras,
pero lo vivido
no lo vivimos más.
Fue la última vez,
y no nos lo dijo.
Quisimos seguir,
pero no pudimos.
La última vez
lleva tristeza, pero
también alegría. 
La última vez.
La última vez.
La última vez.

SER NADA



Primero aprendí a combinar a voluntad el deseo y el miedo.
Entonces quise ser esto y lo fui.
Después quise ser aquello y también lo fui.
Luego quise ser lo otro y por supuesto que lo fui.
Pero como fuera lo que yo fuera
en realidad siempre era yo mismo,
quise ser nada.
Y eso si que no lo pude ser.

VIVIR



Vivimos para vivir.
No nacimos, nos nacieron.
No morimos, nos mueren.
Por qué entonces empeñarnos en vivir
y no mejor dejar que la vida nos viva
y vivir solo por vivir.



NADA MAS



Te has planteado alguna vez que a lo mejor
tu felicidad no está donde tu crees?
Por qué no pruebas mejor a aceptar todo tal cual es
y dejas que el sentimiento de plenitud resultante te llene?
Igual te sorprendes y no necesitas buscar nada más...

SIEMPRE EL MISMO



Y se detuvo el tiempo...
Y ahora es siempre el mismo...
Se transforma...
Se aclara y oscurece...
Se calienta o se enfría...
Se percibe ésto o aquello...
Puro vacío que fluye...
Y que es siempre el mismo...

EL REFLEJO




Y tal parece que llega un momento
en que ya no es necesario el reflejo
y todo se funde en un sentimiento
grato, completo y vacío.

VACÍA



La vida te la dan vacía.
Y vacía te la dejan cuando te vas.
Entonces, por qué hay que pasársela
tratando de llenarla,
si vacía como es
ya se vive en toda su plenitud?

DERIVA



Y si un día muero,
que sea a la deriva
y en silencio,
como he vivido. 

SENTIMIENTOS



Tengo lo que doy.
Bueno, en realidad no tengo nada,
pero al dar siento lo que estoy sintiendo
y ese sentimiento es mi vida y mi ser.
Mis sentimientos son todo lo que tengo;
no tengo más que mis sentimientos. 

NO ES



No es el dinero que puedas amontonar,
las cosas que puedas comprar con él,
las gentes que te rodeen
ni los deseos que puedas realizar
los que te harán feliz,
sino el amor que seas capaz de dar.

AQUÉL



Apareció al final de la tarde.
Fue de improviso.
No hice nada para que llegara.
No hubo lugar para el deseo.
Lo iluminó todo de repente.
Atrapó por completo mi atención.
Pero poco a poco se fue marchando.
Hasta que no quedó ni su ausencia.
Pero aún lo recuerdo con claridad.
Aquél rayo de sol en mi ventana.

LA NADA



La nada desde la que percibo
y que se muestra en el vacío
de mi casa y de todo mi mundo
y mi vida, está llena de amor,
de paz y de alegría,
sin dejar de estar vacía.

HOY



Hoy me siento
muy feliz.

Nota: siempre es hoy.

EQUILIBRIO



Todo fluye
y en su fluir
encuentra
el equilibrio.

LA PLENITUD



"La plenitud y el gozo de los que yo hablo
no son un estado idílico y santurrón,
sino el disfrute del instante mientras pasa,
los pensamientos que anuncian futuros
que me apetecen siempre y pasados
que dejo atrás sin despedirme,
fundidos los tres tiempos
en un acontecer mucho más grande
que lo abarca todo
y en el que sin querer desaparezco." 

CAMINO



No hay camino que pueda ser desandado
porque cuando te das la vuelta
y empiezas a regresar por donde viniste,
comienzas de nuevo a caminar hacia adelante.

ESTO



Cada gesto,
cada sensación,
cada respiración;
siempre es esto.

NADIE



Sin apego ni expectativas, no hay pasado ni futuro.
Sin pasado y sin futuro, no puede haber presente.
Sin presente no puede haber nada,
porque no tiene dónde sujetarse.
Sin nada, no puede haber nadie para percibirlo.
Sin nadie, se acaba la felicidad, el sufrimiento,
el pensamiento, el karma
y todos los demás enredos del mundo.

VACIO



Cualquier cosa que colocas en tu mundo,
en tu entorno o en tu vida,
acaba siendo un estorbo,
un impedimento, una limitación.
Solo el espacio vacío libera,
permanece y nunca cambia,
porque es uno con nuestra
naturaleza y todo lo abarca.

ALEGRÍA



Hoy sé que moriré de alegría.
Porque en alegría se me pasa la vida.

PA NÁ



La vida es pa ná.
Y lo mejor de todo comienza
cuando te das cuenta de ello.

DEJAR



No sabes la cantidad
de cosas maravillosas
que encuentras
cuando dejas de buscar.

SOY


Siento que soy lo que soy sin intentarlo
y no quiero ni puedo dejar de serlo.
Sin nada más que hacer,
me da igual serlo o no.
Y aunque ya nadie pregunta
qué es eso que soy,
tampoco hay ya nadie
que quiera encontrar
 la respuesta.

SOLO


Desde el momento en que averiguas
que no hay nadie en ti,
quedas solo.
Porque sabes perfectamente
que tampoco hay nadie
en todos los demás...

UNO SOLO


Entre el bullicio de la frenética actividad diaria
hay uno que está solo y ríe.
Y cuando alza la vista lo ve todo.
Y si se sumerge en los pensamientos desaparece.
Pero regresa y sonríe.
Y actúa para nadie desde su balcón vacío.

LA CORRIENTE



Todo lo que percibimos se transforma sin cesar,
cambian las formas como en un caleidoscopio al girarlo.
Sacamos fotos fijas de esa corriente,
conceptualizamos su contenido, le damos nombre
y jugamos con las ideas y las palabras,
como si correspondieran con algo existente,
o como si fueran objetos en sí mismas.
Todo eso forma nuestro yo y nuestro no-yo,
lo que somos y lo que no somos,
nosotros y los demás
y todo lo demás que no somos nosotros.

Pero mientras que los conceptos permanecen ligados
a nuestro yo y son objeto de deseos, odios,
gustos, disgustos, identificaciones y apegos,
la corriente, de la que extrajeron su significado,
sigue fluyendo sin cesar sin pasado ni futuro.
Todo, incluido el yo que creemos fijo y estable,
sigue transformándose sin llegar nunca a ser,
sin presente al que aferrarnos,
aunque LO que percibe sí sea estable y no cambie: YO.
Que no es YO, porque si lo fuera
cambiaría con todo lo demás y sería yo...,
y si cambiara no sería consciente del cambio,...
o sí?

CONSTRUIMOS


Construimos nuestras vidas
con pequeños pedazos de ilusiones
que el viento del cambio
acaba arrastrando sin piedad
hacia el olvido.

DESPERTAR; DORMIR



Cuando alguien que está dormido busca el despertar,
en realidad solo lo está soñando.
Y si una vez despierto insistiera en buscar el despertar,
bostezaría y se volvería a dormir.
Despertar; dormir.

LA DUDA



No tenemos por qué pasarnos la vida buscando
Es verdad que nada dura lo suficiente
como para ofrecernos la seguridad
que todos anhelamos
y que los deseos suelen tornarse
en irrealizables fantasías con el tiempo
pero si retiramos la atención
del incesante fluir
de los pensamientos conceptuales,
nos sorprenderemos por completo en paz,
sin nada más que hacer o esperar.
No es difícil éste así llamado
despertar de la conciencia, 
lo que ocurre es que
de puro simple y sencillo que es,
no le damos la confianza que merece
y ante la duda volvemos a centrarnos
en pensar y pensar inmersos en una tediosa rutina
que nos mantiene en la insatisfacción
y que lamentablemente para nosotros,
no tiene más final que la muerte.

LO MISMO




Atrapados en nosotros mismos,
esforzándonos por lograr nuestros deseos
y en constante inútil lucha
por evitar el cambio
que al final arrasa con todo,
somos en nuestros pensamientos,
personas distintas de las demás.

Pero fuera de esos pensamientos
somos todos lo mismo;
no iguales, sino lo mismo,
junto con las estrellas,
las montañas, el cielo y el mar.

ALEGRIA



La alegría de vivir
no la trae la vida
en ésto sí y en aquello no.



La alegría de vivir la vida
la pongo siempre yo.

TAL VEZ





Y qué pasaría si fuera capaz
de recibir cada acontecimiento
con todo mi cariño
y con toda mi buena voluntad.
Aceptando todo lo que sucede
con todo mi amor.
Tal vez mi mundo
se transformaría en alegría,
en belleza y en paz.
Y yo con él.