Cada uno vivimos enredados
en nuestro propio tumulto
y a nadie le importa
si seguimos alimentándolo
hasta morir en él.
Pero si queremos salir de allí
y resolver todo
lo que nos mantiene
en algún grado
de incertidumbre
e insatisfacción.
Debemos buscar la manera
de retirarnos de los pensamientos,
porque es solo allí
donde están todos
nuestros problemas.
Y se puede vivir
muchísimo mejor
sin tanto pensar y pensar,
como bien sabemos todos
los que lo hemos dejado atrás.
Pero eso nos conduce
a una solución distinta
para cada uno.
Por eso,
no podemos saber nada
de la liberación de otro.
Y compararla con la nuestra
es tan estúpido,
como comparar las opiniones,
creencias o conocimientos
que todos cargamos
en el pensamiento.
El reconocimiento de nuestra
verdadera naturaleza
se expresa de manera
diferente en cada uno,
pues diferentes son
nuestros cuerpos y personas.
Y sin embargo,
la no dualidad
es una sola.

















