2144.- Desapercibida. (27 mar 2026)


Sin saberlo,
hemos normalizado
vivir solo pendientes
de los pensamientos.

Vivimos atrapados en ellos
y ni siquiera lo sabemos.

El único remedio es salir
en algún momento de allí,
para confirmarlo
por nosotros mismos.

Y para eso, necesariamente
tenemos que retirar
la atención de los pensamientos
por un momento,
y percibir directamente.

Muchas veces
lo hacemos espontáneamente,
pero solo si estamos tratando
de encontrar quiénes somos,
lo reconoceremos
como la respuesta buscada.

De otro modo, seguirá
pasando desapercibida
como una experiencia más. 

2143.- O no. (25 mar 2026)


Lo percibido aparece.

Y ya sea que el pensamiento
lo nombre e interprete
como formas separadas.

Relacionadas de una
determinada manera
entre sí o no.

No deja de fluir
hasta que desaparece.

Y eso son
nuestras vidas.

Todo queda registrado
en la memoria
y podemos acceder a ello
mediante el pensamiento,
o no.

Imaginar situaciones
futuras nuevas
posibles o imposibles,
o no.

Tratar de estar
siempre presentes
en el aquí y el ahora,
o no.

Y también podemos
simplemente dejarnos
vivir sin más,
o no.

En algún momento,
todos esos sueños,
esos recuerdos,
la percepción incesante
y nuestra consciencia de ser
tan querida,
se habrán ido.

Y todo volverá a ser
silencio vacío.

2142.- Elegir. (23 mar 2026)


Qué hemos estudiado?
Dónde nos criamos?
Qué música escuchamos?

Qué personajes seguimos?
Con quién vivimos?
Qué hacemos en nuestro
tiempo libre?
En qué trabajamos?

No determina eso
los pensamientos que manejamos,
los intereses que tenemos
y la manera en que vivimos?

Y no es eso diferente
en cada uno de nosotros? 

Esa vida personal, la marca
todo lo que conocemos
y hemos experimentado
desde niños.

Que transformado
en combinaciones de conceptos
que llamamos creencias,
forman la persona que somos
en la realidad que los pensamientos
interpretan para nosotros.

Y que superponemos
a las montañas, los ríos y el mar,
que son comunes a todos.

Si solo atendemos
a nuestros pensamientos,
cada uno vivirá su propia
historia personal subjetiva.

Donde todo es
impermanente, incierto,
consecuente con su causa,
en perpetuo cambio,
interdependiente y que finaliza
necesariamente con la muerte.

Si dejamos a un lado
los pensamientos,
toda esa vida creada
e interpretada por ellos,
desaparece y con ella
la persona, su historia
y todas las reglas que rigen
esa forma de vivir
la manifestación dualista.

Que sin embargo,
lejos de detenerse,
continúa espontáneamente
incluyéndonos en plenitud,
dicha y paz.

Solemos pasar la vida
atendiendo solo
a los pensamientos,
porque desconocemos
que hay otra manera
más plena de vivir,
o porque nos cuesta
siquiera imaginarla.

Solo cuando por fin
reconocemos nuestra
verdadera naturaleza,
podemos realmente
elegir cómo vivir.

2141.- Desnudo. (21 mar 2026)


Sé que muchos,
cuando tocan el vacío
se vuelven sabios o santos.

Maestros de hombres y dioses,
 que guían a la humanidad.

Pero yo, al rozar el vacío,
disfruté de esa alegría sin par
y luego decidí regresar
a este maravilloso mundo.

Sin importarme un pepino,
si es real o solo una ilusión.

Con la lujuria de apurar
cada vaso hasta el final,
de emocionarme hasta
la carcajada o el llanto,
de sentir hasta que duele
y de no retirarme jamás.

Satisfecho, marcharé
de esta vida
cuando me toque,
desnudo como vine.

2140.- Están o no están. (19 mar 2026)


Dónde está el cielo azul despejado,
un día totalmente cubierto de nubes?

Si nos fijamos en las nubes,
no está.

Si nos fijamos en el cielo azul
inmenso en el que aparecen,
las nubes son las que no están.

Si no discriminamos,
las nubes y el cielo están?
O nada está?

Dónde está la mente original
cuando la mente está totalmente
cubierta de pensamientos?

Si nos fijamos
en los pensamientos,
no está.

Si nos fijamos en el entorno
en el que aparecen,
son los pensamientos
los que no están.

Si no discriminamos,
los pensamientos
y la mente original están?
O nada está?

2139.- Lo que es. (17 mar 2026)


Yo nunca intenté
retirar la atención
de los pensamientos.

No hice meditación,
ni seguí ninguna
enseñanza concreta.

Solo quería saber
qué era yo.

Así que leí de todo,
busqué en todas partes
y luego me interné,
para atraparme por fin
en mi interior.

Sin querer,
había descartado antes
el mundo externo
y el consejo de otros.

Solo me guiaba
por el pensamiento,
que ya había
rechazado él mismo
casi todas sus respuestas
por inadecuadas.

Un día, entre las lineas
de un libro que estaba leyendo,
mi atención se dio cuenta
de que yo
estaba frente a mí,
tratando de encontrarme.

Y tras una tensión silenciosa
que duró un instante,
los pensamientos
desaparecieron por sí solos
y me encontré siendo uno con todo
en la mente original.

Desde aquí, es fácil reconocer
nuestra verdadera naturaleza
y dejar que todo sea lo que es.

2138.- Somos vacío. (15 mar 2026)


Como ya reconoció la ciencia,
no hay sucesos sin sujeto.

Pero tampoco
hay objeto alguno sin sujeto.

Pues el cuerpo
y el mundo aparecen
con nuestra consciencia de ser,
al moverse esta
en forma de pensamientos.

Así,
cuando retiramos la atención
de los pensamientos,
la mente se calma
y la llamamos consciencia,
pero entonces no hay sucesos,
ni cuerpo, ni mundo.

Por eso se dice
que los pensamientos
son el dios que crea
el universo entero
y que sin pensamientos
solo queda
la consciencia sin sujeto,
al carecer de objeto
del que ser conscientes.

Entonces se la llama presencia
en la consciencia universal
o mente original,
cuya esencia es el vacío
que subyace
a todo lo manifestado,
nuestra verdadera naturaleza
compartida por todo el universo.

Este vacío se hace presencia,
consciencia, pensamiento y universo,
sin abandonar su esencia vacía,
mediante la identificación.

Por eso, el vacío toma la forma
de aquello con lo que se identifica,
lo que creemos ser sin querer,
esa es la forma vacía de todo,
el reflejo de la consciencia.

Pero es el vacío el que se identifica
y a la vez somos nosotros los que nos
identificamos y desidentificamos.

En la dualidad cabe que seamos
y seamos vacío al tiempo
de una manera casi imposible,
pero en la no dualidad
no cabe de ninguna manera,
así que somos vacío
de forma y de vacío.

Un vacío que toma forma
sin dejar de ser vacío,
o una forma
cuya esencia está vacía.

2137.- Desde. (13 mar 2026)


Desde el pensamiento,
dejar de pensar es solo
una evasión de la realidad.

Desde fuera del pensamiento,
pensar es solo
una ilusoria prisión.

2136.- Protesta. (11 mar 2026)


Al final,
todo esto de la espiritualidad
no es sino idear
una manera más conveniente
de pasar por la vida.

Cuando la nuestra
nos empieza a dañar,
intuimos que
tarde o temprano lo hará,
o el sufrimiento
es ya insoportable.

Entre lo manifestado,
que es lo percibido,
todo es presa del tiempo
y aparece ocupando un espacio.

Sin dejar de transformarse
camino de su propia desaparición,
da igual lo querido,
deseado o rechazado que sea.

Nosotros mismos,
como personas en cuerpos,
estamos en esas condiciones.

No importan los nombres
que nos demos
ni las formas que adoptemos,
todo lo que aparece
debe desaparecer.

Unos optamos por buscar
soluciones con el pensamiento
y vivimos luchando
hasta que todo termina.

Otros nos retiramos
y dejamos a la vida
seguir su curso
sin preocuparnos por ella.

Y la mayoría adoptamos
alguna posición
entre estas dos.

Pero al final, poco consuelo
ofrece ser el Absoluto
y presenciar la muerte del cuerpo,
si el Absoluto es la no dualidad
que ignora que es
y con la que nos fundimos.

Parafraseando a Ramón Trecet,
aquél locutor de radio musical
de mi juventud
que terminaba sus programas
con una frase
con la que recomendaba
buscar la belleza, diré:

'Busquemos la dicha permanente
fuera del pensamiento,
ignorando todo sufrimiento,
esa es la única protesta
que merece la pena
en este maravilloso mundo.'

2135.- Una sola. (9 mar 2026)


Cada uno vivimos enredados
en nuestro propio tumulto
y a nadie le importa
si seguimos alimentándolo
hasta morir en él.

Pero si queremos salir de allí
y resolver todo
lo que nos mantiene
en algún grado
de incertidumbre 
e insatisfacción.

Debemos buscar la manera
de retirarnos de los pensamientos,
porque es solo allí
donde están todos
nuestros problemas.

Y se puede vivir
muchísimo mejor
sin tanto pensar y pensar,
como bien sabemos todos
los que lo hemos dejado atrás.

Pero eso nos conduce
a una solución distinta
para cada uno.

Por eso,
 no podemos saber nada
de la liberación de otro.

Y compararla con la nuestra
es tan estúpido,
como comparar las opiniones,
creencias o conocimientos
que todos cargamos
en el pensamiento.

El reconocimiento de nuestra
verdadera naturaleza
se expresa de manera
diferente en cada uno,
pues diferentes son
nuestros cuerpos y personas.

Y sin embargo,
la no dualidad
es una sola.

2134.- Desaparecen. (7 mar 2026)


Para acabar
con el sufrimiento
de la existencia.

Lo más sencillo
es llevar la atención
a la respiración
cada vez que podamos
durante todo el día.

No hace falta
un por qué,
ni un para qué.

Solo retirar la atención
de donde esté depositada
y sentir la respiración siendo
plenamente conscientes de ser.

Porque cuando
dejamos de alimentar
las fantasías que imaginamos,
estas desaparecen por sí solas.

2133.- Globos. (5 mar 2026)


Desde que tenemos
uso de razón,
queremos vivir.

Seguir vivos
dentro del cuerpo
en el que nos encontramos
encerrados un día.

Y para ello,
los pensamientos
nos dicen que necesitamos
ser algo,
lo que sea.

Y que
si podemos convertirnos
en algo mejor,
mejor viviremos.

Así nuestro algo crece,
se infla como un globo
lleno de conocimientos y recuerdos,
adoptando un color determinado.

Pero igual que no necesitamos
nada para nacer
y probablemente tampoco
lo necesitaremos para morir,
no necesitamos nada para vivir.

No tenemos que identificarnos
con nada en concreto.

Porque todo aquello
con lo que nos identificamos,
se detiene y nos muestra
un punto de vista determinado,
distinto a todos los demás.

En un mundo lleno
de globos de colores,
inflados con un aire estancado,
que una vez fluyó
espontáneamente sin más.

Vivir sin necesidad de creer
que somos algo determinado,
dejarnos ser sin forma ni nombre,
es el final de todas las necesidades,
de todas las limitaciones
y de todas las preferencias.

Es solo disfrutar
viviendo en dicha y paz,
sin globos que guarden nada
ni muestren ningún color.

Y eso somos ya todos,
sin hacer nada más
que dejarnos ser.

El aire del interior
de los globos,
una vez liberado,
resulta que no era nuestro.

Y se mezcla libremente
con el mismo aire
que recorre las llanuras,
las montañas y el mar
desde siempre.