2150.- Karma y dharma. (8 abr 2026)


Lanzo una pelota al aire,
golpea la rama de un árbol
de donde se desprenden
algunas hojas
que arrastran varias más,
y caen tapando algunas piedras
y otras hojas caídas
con anterioridad.

La pelota sigue su curso,
cae al suelo apartando
lo que allí hay con sus botes,
hasta rodar ladera abajo,
moviendo a su paso
todo lo que encuentra,
y al fin se detiene.

Ese es el karma iniciado
con la acción
de lanzar la pelota.

La intención de hacerlo,
la buscará en el lugar previsto
o lamentará haber movido
otros objetos por el camino,
que a su vez han generado
nuevas consecuencias.

Si quien la lanzó
no regresa a ese lugar o muere,
la pelota será encontrada
por alguien más,
y las hojas caídas a su paso,
serán arrastradas por el viento
desde el lugar donde
la pelota las dejó.

Todas esas consecuencias
originadas con nuestras acciones,
acompañan a la pelota,
que lanzada dio origen
a nuestro nacimiento.

Y que vapuleada
al pasar por infinidad
de influencias distintas,
causando mil emociones diferentes,
acabará deteniéndose
en algún momento.

El movimiento original
que da origen al nacimiento,
es llamado destino o dharma,
el resto es el karma del libre albedrío.

Tras reconocer nuestra
verdadera naturaleza original,
el karma desaparece en el pensamiento
y permanecemos serenos en el dharma.

2149.- La continuidad. (6 abr 2026)


La única continuidad posible
está en el pensamiento.

Que es capaz de identificar algo presente
y relacionarlo con algo
guardado en la memoria
o algo imaginado.

E interpretar así una ilusoria
sucesión de percepciones aisladas,
formando con ellas
una historia que luego juzga.

Comparándola con sus
contenidos conceptuales almacenados,
como buena, indiferente o mala,
para la suma de todos
sus propios movimientos
desde que nacimos.

Que es la persona en el cuerpo,
que lleva nuestro nombre
y nuestra historia.

Así,
en vez de hablar de impermanencia
o de interrelación de todo lo manifestado,
deberíamos hablar de la continuidad
y de la separatividad.

Que son cualidades
que solo el pensamiento inventa,
y que nos hacen creer
que la ilusión que nos presenta
como mundo objetivo permanente.

Compartido por personas
independientes entre sí
desde el nacimiento hasta la muerte,
que acumulan objetos y experiencias
en busca de la felicidad, es real.

En verdad,
todo eso no son más
que infinitos pensamientos aislados
unidos entre sí por la memoria,
formando una cadena de eslabones
que en realidad están
separados unos de otros.

Por eso, basta retirar
la atención de los pensamientos
en un solo instante,
para que la ilusoria cadena
se desmorone
y nos permita percibir
directamente en plenitud,
dicha y paz.

El reflejo de la mente original,
que son nuestro cuerpo,
las montañas, el cielo y el mar,
desenvolviéndose en su
propia espontaneidad.

Y por eso, para experimentar algo,
para 'crearlo' en nuestro
'mundo real' del pensamiento,
solo tenemos que repetirlo
hasta que su hábito automático
se incorpora a la ilusoria continuidad
de nuestra existencia.

Y por la misma razón,
para que algo desaparezca,
solo tenemos que descontinuarlo. 

2148.- Nos nacen. (4 abr 2026)


Nos nacen,
y un día nos mueren.

Y mientras tanto,
o andamos enredados innecesariamente
entre las películas del pensamiento.

Perdidos en ellas creyendo ser
una persona en un cuerpo,

O vivimos dichosos
sin nombre ni forma concretos,
habiendo reconocido nuestra
verdadera naturaleza.

Y cómo reconocerla?

Llevando la atención desde
el pensamiento y el mundo,
a nuestro interior.

Entonces,
cada uno encuentra
su propio camino.

2147.- El rincón. (2 abr 2026)


La persona que somos,
está hecha de miedos.

Miedo a no conseguir lo que queremos,
miedo a perder lo que tenemos,
miedo a enfermar, a sufrir, al dolor,
miedo a no ser correspondidos,
aceptados o amados.

Hemos encerrado
la inmensidad que somos,
en el rincón oscuro del miedo.

Y así vivimos y así moriremos,
si no nos decidimos
a prescindir de los pensamientos
y todo lo que nos dicen
que somos y tenemos,
a abandonarlos completamente
por solo un instante.

Algo así como dejar caer
todo lo que somos y sabemos,
todo lo que amamos
y todo lo que deseamos ser.

Entonces nos sentiremos
respirados y vividos.

Y en la dicha eterna
que en realidad todos somos,
el rincón aquél del miedo
será tan solo un recuerdo.

2145.- Sensacional. (29 mar 2026)


La vida, el cuerpo
y nuestra consciencia de ser
aparecen y todo se desarrolla
espontánea y maravillosamente
en la manifestación
del regalo de la existencia,
la incomparable
oportunidad de vivir.

Nos confundimos
e identificamos lo que somos,
que carece de nombre y forma,
con el cuerpo,
la persona y los pensamientos,
y por eso lo pasamos mal.

Pero resuelto el error
al retirar de alguna manera la atención
de los pensamientos, para conseguir
percibir directamente en consciencia
aunque solo sea una vez,
todo vuelve a ser maravilloso.

Y vivir
es sensacional.

2144.- Desapercibida. (27 mar 2026)


Sin saberlo,
hemos normalizado
vivir solo pendientes
de los pensamientos.

Vivimos atrapados en ellos
y ni siquiera lo sabemos.

El único remedio es salir
en algún momento de allí,
para confirmarlo
por nosotros mismos.

Y para eso, necesariamente
tenemos que retirar
la atención de los pensamientos
por un momento,
y percibir directamente.

Muchas veces
lo hacemos espontáneamente,
pero solo si estamos tratando
de encontrar quiénes somos,
lo reconoceremos
como la respuesta buscada.

De otro modo, seguirá
pasando desapercibida
como una experiencia más. 

2143.- O no. (25 mar 2026)


Lo percibido aparece.

Y ya sea que el pensamiento
lo nombre e interprete
como formas separadas.

Relacionadas de una
determinada manera
entre sí o no.

No deja de fluir
hasta que desaparece.

Y eso son
nuestras vidas.

Todo queda registrado
en la memoria
y podemos acceder a ello
mediante el pensamiento,
o no.

Imaginar situaciones
futuras nuevas
posibles o imposibles,
o no.

Tratar de estar
siempre presentes
en el aquí y el ahora,
o no.

Y también podemos
simplemente dejarnos
vivir sin más,
o no.

En algún momento,
todos esos sueños,
esos recuerdos,
la percepción incesante
y nuestra consciencia de ser
tan querida,
se habrán ido.

Y todo volverá a ser
silencio vacío.

2142.- Elegir. (23 mar 2026)


Qué hemos estudiado?
Dónde nos criamos?
Qué música escuchamos?

Qué personajes seguimos?
Con quién vivimos?
Qué hacemos en nuestro
tiempo libre?
En qué trabajamos?

No determina eso
los pensamientos que manejamos,
los intereses que tenemos
y la manera en que vivimos?

Y no es eso diferente
en cada uno de nosotros? 

Esa vida personal, la marca
todo lo que conocemos
y hemos experimentado
desde niños.

Que transformado
en combinaciones de conceptos
que llamamos creencias,
forman la persona que somos
en la realidad que los pensamientos
interpretan para nosotros.

Y que superponemos
a las montañas, los ríos y el mar,
que son comunes a todos.

Si solo atendemos
a nuestros pensamientos,
cada uno vivirá su propia
historia personal subjetiva.

Donde todo es
impermanente, incierto,
consecuente con su causa,
en perpetuo cambio,
interdependiente y que finaliza
necesariamente con la muerte.

Si dejamos a un lado
los pensamientos,
toda esa vida creada
e interpretada por ellos,
desaparece y con ella
la persona, su historia
y todas las reglas que rigen
esa forma de vivir
la manifestación dualista.

Que sin embargo,
lejos de detenerse,
continúa espontáneamente
incluyéndonos en plenitud,
dicha y paz.

Solemos pasar la vida
atendiendo solo
a los pensamientos,
porque desconocemos
que hay otra manera
más plena de vivir,
o porque nos cuesta
siquiera imaginarla.

Solo cuando por fin
reconocemos nuestra
verdadera naturaleza,
podemos realmente
elegir cómo vivir.

2141.- Desnudo. (21 mar 2026)


Sé que muchos,
cuando tocan el vacío
se vuelven sabios o santos.

Maestros de hombres y dioses,
 que guían a la humanidad.

Pero yo, al rozar el vacío,
disfruté de esa alegría sin par
y luego decidí regresar
a este maravilloso mundo.

Sin importarme un pepino,
si es real o solo una ilusión.

Con la lujuria de apurar
cada vaso hasta el final,
de emocionarme hasta
la carcajada o el llanto,
de sentir hasta que duele
y de no retirarme jamás.

Satisfecho, marcharé
de esta vida
cuando me toque,
desnudo como vine.

2140.- Están o no están. (19 mar 2026)


Dónde está el cielo azul despejado,
un día totalmente cubierto de nubes?

Si nos fijamos en las nubes,
no está.

Si nos fijamos en el cielo azul
inmenso en el que aparecen,
las nubes son las que no están.

Si no discriminamos,
las nubes y el cielo están?
O nada está?

Dónde está la mente original
cuando la mente está totalmente
cubierta de pensamientos?

Si nos fijamos
en los pensamientos,
no está.

Si nos fijamos en el entorno
en el que aparecen,
son los pensamientos
los que no están.

Si no discriminamos,
los pensamientos
y la mente original están?
O nada está?

2139.- Lo que es. (17 mar 2026)


Yo nunca intenté
retirar la atención
de los pensamientos.

No hice meditación,
ni seguí ninguna
enseñanza concreta.

Solo quería saber
qué era yo.

Así que leí de todo,
busqué en todas partes
y luego me interné,
para atraparme por fin
en mi interior.

Sin querer,
había descartado antes
el mundo externo
y el consejo de otros.

Solo me guiaba
por el pensamiento,
que ya había
rechazado él mismo
casi todas sus respuestas
por inadecuadas.

Un día, entre las lineas
de un libro que estaba leyendo,
mi atención se dio cuenta
de que yo
estaba frente a mí,
tratando de encontrarme.

Y tras una tensión silenciosa
que duró un instante,
los pensamientos
desaparecieron por sí solos
y me encontré siendo uno con todo
en la mente original.

Desde aquí, es fácil reconocer
nuestra verdadera naturaleza
y dejar que todo sea lo que es.

2138.- Somos vacío. (15 mar 2026)


Como ya reconoció la ciencia,
no hay sucesos sin sujeto.

Pero tampoco
hay objeto alguno sin sujeto.

Pues el cuerpo
y el mundo aparecen
con nuestra consciencia de ser,
al moverse esta
en forma de pensamientos.

Así,
cuando retiramos la atención
de los pensamientos,
la mente se calma
y la llamamos consciencia,
pero entonces no hay sucesos,
ni cuerpo, ni mundo.

Por eso se dice
que los pensamientos
son el dios que crea
el universo entero
y que sin pensamientos
solo queda
la consciencia sin sujeto,
al carecer de objeto
del que ser conscientes.

Entonces se la llama presencia
en la consciencia universal
o mente original,
cuya esencia es el vacío
que subyace
a todo lo manifestado,
nuestra verdadera naturaleza
compartida por todo el universo.

Este vacío se hace presencia,
consciencia, pensamiento y universo,
sin abandonar su esencia vacía,
mediante la identificación.

Por eso, el vacío toma la forma
de aquello con lo que se identifica,
lo que creemos ser sin querer,
esa es la forma vacía de todo,
el reflejo de la consciencia.

Pero es el vacío el que se identifica
y a la vez somos nosotros los que nos
identificamos y desidentificamos.

En la dualidad cabe que seamos
y seamos vacío al tiempo
de una manera casi imposible,
pero en la no dualidad
no cabe de ninguna manera,
así que somos vacío
de forma y de vacío.

Un vacío que toma forma
sin dejar de ser vacío,
o una forma
cuya esencia está vacía.