2040.- El pensador. (31 ago 2025)


Nuestra naturaleza
está en todos.

Y en todos funciona
espontáneamente
a la perfección.

Pero pocos tenemos
la posibilidad,
de que la atención.

Abandone los pensamientos
y nos reconozcamos
tal como somos sin ellos.

La mayoría
vivimos toda la vida
pensando.

En un mundo pensado
por un pensador.

2039.- Caer. (29 ago 2025)


No nos hace falta un maestro,
un médico o un psicólogo.

Se trata exclusivamente
de retirar la atención
de los pensamientos,
para vivir felices y en paz.

No para caer
en un vacío existencial,
en el que la vida
carezca de sentido.

2038.- En ningún lugar. (27 ago 2025)


Todos los que
en nuestra búsqueda
quisimos resolver
nuestras vidas
comprendiendo
las enseñanzas.

Tuvimos que abandonar
nuestro intento,
al darnos cuenta
de que el pensamiento
no era la herramienta
adecuada para ello.

Todos los que buscando
en nuestro interior
llegamos al testigo silencioso
de lo percibido,
a la consciencia.

Tenemos en común
que lo expresamos
según nuestros
contenidos conceptuales.

Y que nos manejamos
mejor que antes
en la dualidad
del pensamiento.

Todos los que siguiendo
nuestra búsqueda desde allí
hemos reconocido nuestra
verdadera naturaleza,
no hemos encontrado nada.

Porque nada había
y solo permenece el mundo
de todos los días
en plenitud, dicha y paz.

Todos los que abandonamos
la búsqueda y a quien buscaba,
tenemos en común que
despojados de magias,
adornos, mantos ceremoniales,
figuras sagradas y creencias.

Caminamos al acaso
expresándonos en libertad.

Y nadie nos cree
cuando les decimos
que no hay nada
en ningún lugar.

2037.- Arrastrados. (25 ago 2025)


Si no reconocemos
nuestra verdadera naturaleza,
que no es la persona ni el cuerpo.

Viviremos siempre arrastrados
o tratando de no estarlo,
para acabar al final muriendo.

2036.- Todo regresa. (23 ago 2025)


Nuestra naturaleza,
es lo que todos
somos en origen.

Pero que pocos reconocemos,
porque no nos
percatamos de ella.

Ya que estamos
permanentemente pendientes
de los pensamientos
y del mundo.

Hemos de detenernos,
recoger la atención
en nuestro interior
y buscar lo que somos.

Entonces, igual
que hacia afuera
encontramos un vestido,
una pareja o un trabajo,
si lo buscamos con empeño.

Dentro encontraremos,
cada uno a nuestra manera
y sin falta, lo que
verdaderamente somos.

Si una vez allí
le damos nombre,
nos quedaremos
aún a distancia.

Y si nos apegamos
al vacío que aparezca,
malgastaremos
la oportunidad única
que se nos presenta.

Pero si vamos hasta el final
todo regresa,
esta vez por sí mismo, 
a su exacto momento
en su preciso lugar.

2035.- Lo mismo. (21 ago 2025)


Todos expresamos
nuestras respectivas
diferentes creencias.

Como distintas son
las combinaciones
conceptuales en cada cual.

Solo en nuestra naturaleza
somos lo mismo
y en su reconocimiento
no hay distinción.

2034.- Para qué. (19 ago 2025)


Si no fuera
posible retirar
la atención
y el interés de
los pensamientos
conceptuales.

Para qué
existiría la enseñanza
que dice que esa
es la liberación?

Y si esto no fuera
la liberación.

Habría llegado
esa enseñanza
hasta hoy?

2033.- Sin identificar. (17 ago 2025)


Creer que somos extraterrestres,
la reencarnación de Julio César,
almas en evolución, espíritus puros
o el ser supremo mismo.

Es tan descabellado,
como creer que somos
el cuerpo o la persona
que lleva nuestro nombre
y nuestra historia personal.

No tenemos
por qué identificarnos
con nada para vivir.

Pues la vida
ya nos incluye
y se desarrolla por sí misma
de todas maneras.

Es más,
vivir sin identificarnos
con nada es lo natural
y nos permite ser siempre
plenitud, dicha y paz.

2032.- Brilla. (15 ago 2025)


Reconocer nuestra
verdadera naturaleza
es sencillo e inmediato.

Ya que es solo
lo que todos ya somos.

El esfuerzo y el trabajo
están en llegar a comprender.

Que se trata de ignorar
todos los conceptos,
conocimientos, creencias
y experiencias.

Que se han acumulado
en la memoria desde que
éramos niños.

Entonces la mente,
como originalmente es,
sigue funcionando
espontáneamente
y por sí sola.

Y nuestra naturaleza
brilla sin más
como siempre.

Pero sin nada
que la cubra.

Por eso sí es
posible reconocerla.

2031.- La figura de arena. (13 ago 2025)


Varias personas
se acercan a un hombre,
que arrodillado en la playa
se esfuerza
por amontonar la arena,
para darle
una forma determinada.

Los espectadores observan
interesados en silencio,
preguntándose
qué hará el hombre
y qué será la figura
que parece estar creando,
mientras que otros
siguen su camino indiferentes.

Entre todos ellos, la arena,
la orilla del mar,
el calor del verano
y el cielo azul.

Todos sus cuerpos respiran,
bombean sangre
y se mantienen en pie
alrededor de la figura.

Y los pensamientos
de cada uno la comparan
con todo lo que conocen,
tratando de averiguar qué es.

Unos buscan
construcciones parecidas
que hayan visto,
otros formas de animales
y algunos más tratan
de asociarla a objetos
cotidianos que conocen.

De pronto, el hombre
dice que es
una montaña de arena.

Cada espectador
identifica ese nombre
entre sus conceptos
y comprende.

Ahora todos comparten
la playa, el cielo, la arena,
el mar y además
la montaña de arena.

Entonces unos
la observan interesados
y otros le retiran
la atención y se van.

Así creamos
con el pensamiento
mundos que podemos
llegar a compartir.

Y así los sumamos
al nuestro
o los rechazamos,
siempre sobre
un mismo mundo
de arena, de cielo
y de mar.

2030.- Pocos. (11 ago 2025)


Resulta que desde pequeños,
a todos se nos enseñó a crear
un mundo de pensamientos.

Y en él vivimos atrapados,
porque es la única
forma de vivir
que conocemos.

Sus reglas están adaptadas
para un personaje
que recorre el mundo
junto a otros
muchos semejantes
en busca de la felicidad.

Enfrentándose a mil dificultades
mientras crece,
envejece y al final muere.

Pocos llegamos a concebir
que este mundo de pensamientos
es una ilusión.

Y menos aún abandonamos
algunos, bastantes,
muchos o todos los pensamientos
como pilar y guía de nuestras vidas.

Para reconocer la espontaneidad,
la dicha y la paz
que en verdad todos somos.

2029.- Pasar. (9 ago 2025)


El reconocimiento de nuestra
verdadera naturaleza.

No es comparable
con el pensamiento
más placentero.

Ni con nada percibido
por los sentidos.

Por eso
a partir de entonces,
cuando aparecen
los pensamientos.

No nos ofrecen
un incentivo suficiente
como para seguirlos.

Y simplemente,
los dejamos pasar.

2028.- Nadie más. (7 ago 2025)


Nadie más que nosotros
está viviendo la vida
que cada uno vivimos.

Y nadie más puede
encontrar remedio
a los obstáculos
que hallamos en ella.

Para eso
las enseñanzas
son inútiles.

Pero si dejamos
de alimentar
nuestras vidas.

Ellas solas se desarman
y queda solo lo que sí
es común a todos.

Que no necesita
de nuestra
participación activa.

Para seguir su
espontáneo acontecer
en plenitud,
dicha y paz.

Esa indicación
a regresar al origen
es toda la enseñanza
que se puede dar.

Y la manera en que
cada uno lo haga,
depende de la vida
que esté viviendo.

Por eso hay tantas
prácticas distintas
y tantas
enseñanzas diferentes.

2027.- Ausencia. (5 ago 2025)


Si no nos identificamos
con nada, no estableceremos
puntos de vista concretos.

Y no defendemos
nuestra posición
frente a la de otros.

Lo natural entonces
será la ausencia
de deseos y de apegos.

Y todo seguirá
su curso natural
sin necesidad
de que nos
involucremos con
el pensamiento más de lo
espontáneamente necesario.

2026.- Nadie queda. (3 ago 2025)


En el instante del reconocimiento
de nuestra verdadera naturaleza,
nadie queda.

A partir de entonces,
la noche sigue al día
y todo está siempre bien.

2025.- La red. (1 ago 2025)


Creemos que somos
como nos parece que somos
que el mundo y sus gentes
son también como
nos parece que son.

Porque no nos damos cuenta
de que estas son solo
interpretaciones del pensamiento,
a tenor de los contenidos
almacenados en la memoria
desde niños
y que en cada cual son diferentes.

Ni lo que somos, ni el mundo,
ni las cosas, ni la gente
son por ello iguales para todos.

Y es por esto
que tropezamos continuamente
con los puntos de vista ajenos
y nada es nunca por completo
como nosotros creemos
que debería ser.

Pero bajo la red
de la discriminación
y la interpretación
del pensamiento
en la que vivimos enredados,
todo es sin más lo que es.

2024.- La constancia. (30 jul 2025)


Todos podemos reconocer
nuestra verdadera naturaleza,
siguiendo los consejos de quien
habiéndola reconocido,
así nos la señala.

Pero no podemos buscar
la expresión particular
que cada uno de ellos le da.

Ya que todas son distintas,
por lo que la nuestra será también
diferente de todas ellas.

La introspección, la meditación,
los koans, la repetición de mantras,
la oración, la renuncia
o la devoción entre otras.

Son prácticas que contribuyen
a eliminar en cada uno, aquello
que creemos que nos impide reconocer
natural y espontáneamente
lo que desde siempre somos.

Pero una no es mejor
que la otra, ni son
imprescindibles ninguna
de ellas.

Solo organizan con detalle
las maneras en que
a lo largo del tiempo,
hemos intentado
penetrar el misterio
que esconde nuestro
interior más íntimo.

Solo tenemos
que querer hacerlo,
elegir la manera
más afín a nosotros
y seguirla con constancia
y de todo corazón.