385.- Indiferente.



Qué estúpida ironía
que malgastar la vida
sea precisamente intentar vivirla.

Un fugaz anhelo
crea las montañas.

Un movimiento del sentimiento
origina el mar.

Mi inmensa capacidad de consciencia
se adorna con el universo.

Y mi soledad sin fondo
justifica los abismos y la oscuridad.

Perdida la cordura de la estabilidad,
todo toma forma y en su expresión
recrea una y otra vez el espacio infinito.

Para llenarlo de recuerdos,
independencias ilusorias
y atisbos de futuro.

Indiferente observo.

No puedo pararlo,
no puedo posponerlo,
no puedo acelerarlo.

Sólo puedo vivir porque soy vivido,
esperando a morir
que es vivir sin lo vivido.