361.- Las dos a la vez.


Pensar el mundo y revolcarse
en el 'sufrimiento' inherente a la existencia,
es una manera de enfrentar nuestra vida.

La otra es despertar,
fluir y dejarse llevar
como parte del todo.

Pero,
por qué no las dos cosas a la vez?
 
Tan solo tengo que recordar cuando pienso,
que nada es real.

Y cuando estoy en silencio,
recordar también
que en cualquier momento
me puedo poner a jugar a pensar.