Todo efecto tiene su causa,
a veces varias concatenadas.Si pudiéramos invertir el sentido,
un efecto produciría una causa.
Pero para hacerlo
tendríamos que salir del dominio
de la causa y el efecto,
para centrarnos en los pensamientos.
Allí podemos comprender
que causa y efecto están ligados entre sí,
y que tratados como una unidad
son un solo concepto causa-efecto.
Así al generar uno de ellos,
tenemos necesariamente el otro.
Es decir que una causa produce un efecto
y un efecto produce una causa,
porque causa y efecto son lo mismo.
Se dan simultáneamente,
ya que no se desarrollan en el tiempo,
sino que se producen siempre aquí y ahora.
Profundizar en esto nos abre las puertas
a increíbles posibilidades de percepción.