360.- Tal vez.


Tal vez si tuviéramos
ese dinero soñado
para hacer todas
esas grandes cosas.

No seríamos tan felices
como pensamos
que entonces seriamos.

Y al final,
cuando la vida se vuelve
de verdad ante la muerte.

Solo recordemos aquella sonrisa,
aquél abrazo, el sol en la piel,
el olor de la tierra mojada,
o el color del mar en otoño.

Ya somos todo.