Tenemos miedo a dejar de ser
al retirarnos del pensamiento,
a caer en un vacío sin sentido
donde reine la soledad
y la oscuridad.
Pero reconocer nuestra
verdadera naturaleza,
es dejar a un lado la persona
que erróneamente creíamos ser.
Y sin limitaciones ni forma,
recuperar la plenitud, la dicha y la paz
que en realidad siempre hemos sido.
