La enseñanzas son para contarnos
que nada es necesariamente
como nosotros creemos que es.
Y despertarnos el deseo de reconocer
nuestra verdadera naturaleza original,
para terminar con el sufrimiento,
el nacimiento y la muerte de la existencia.
Algo que solo es posible
retirando la atención
del pensamiento.
Para lo que nos dan diversos métodos,
esperando que alguno de ellos
se adapte a nuestras
condiciones particulares.
El principal es dirigir nuestro deseo
de averiguar lo que en realidad
somos hacia el interior.
Lo que sin duda arma
nuestro camino particular.
Pero lo que dicen las enseñanzas,
solo se entiende tras el reconocimiento
de nuestra verdadera naturaleza.
Antes de eso,
son solo incomprensibles
relatos de sabios y santos
de otros mundos.
