2142.- Elegir. (23 mar 2026)


Qué hemos estudiado?
Dónde nos criamos?
Qué música escuchamos?

Qué personajes seguimos?
Con quién vivimos?
Qué hacemos en nuestro
tiempo libre?
En qué trabajamos?

No determina eso
los pensamientos que manejamos,
los intereses que tenemos
y la manera en que vivimos?

Y no es eso diferente
en cada uno de nosotros? 

Esa vida personal, la marca
todo lo que conocemos
y hemos experimentado
desde niños.

Que transformado
en combinaciones de conceptos
que llamamos creencias,
forman la persona que somos
en la realidad que los pensamientos
interpretan para nosotros.

Y que superponemos
a las montañas, los ríos y el mar,
que son comunes a todos.

Si solo atendemos
a nuestros pensamientos,
cada uno vivirá su propia
historia personal subjetiva.

Donde todo es
impermanente, incierto,
consecuente con su causa,
en perpetuo cambio,
interdependiente y que finaliza
necesariamente con la muerte.

Si dejamos a un lado
los pensamientos,
toda esa vida creada
e interpretada por ellos,
desaparece y con ella
la persona, su historia
y todas las reglas que rigen
esa forma de vivir
la manifestación dualista.

Que sin embargo,
lejos de detenerse,
continúa espontáneamente
incluyéndonos en plenitud,
dicha y paz.

Solemos pasar la vida
atendiendo solo
a los pensamientos,
porque desconocemos
que hay otra manera
más plena de vivir,
o porque nos cuesta
siquiera imaginarla.

Solo cuando por fin
reconocemos nuestra
verdadera naturaleza,
podemos realmente
elegir cómo vivir.