Cuando alguien nos llama
por nuestro nombre,
normalmente le respondemos
automáticamente.
Pero antes de hacerlo,
hay alguien dentro de nosotros
que se dá cuenta de que nos llaman
y de que tenemos que responder.
Esa es la consciencia de ser desnuda
que primero apareció en nosotros,
la mente original que estaba allí
antes de hacernos conscientes
de que nos llamaban.
Y es donde debemos volver
una y otra vez desde los pensamientos,
hasta conseguir establecernos allí.
Después, darnos cuenta
de la consciencia de ser,
es algo que va ocurriendo
por sí mismo.
