1969.- Su propio curso.


Vivimos tan perdidos en el mundo,
que nos es difícil diferenciarnos de él.

Por eso, descubrir al testigo
de toda experiencia, es suficiente
para la mayoría de nosotros.

Y el único esfuerzo
que nos queda por hacer
es permanecer en él
siempre que podamos,
hasta establecernos
espontáneamente allí.

Mientras dejamos que la vida
siga su propio curso.