471.- Ininterrumpido.


Busqué la felicidad
como todos.

Pero pronto me di cuenta
de que no estaba
en la bondad y la santidad.

O en hacer esto y aquello no,
sino en mí.

Y tratando de encontrarme
a mí mismo,
mi atención
perdió súbitamente de vista
mis pensamientos,
mis conceptos,
la felicidad y mi yo.

Y me di cuenta
de que todo es
un suceso ininterrumpido
que nunca llega
realmente a ser.

Y desde entonces,
estoy siempre bien.