344.- Las emociones.



Si profundizamos un poco
en el tema de las emociones,
podemos llegar a darnos cuenta
de que todas son muy parecidas.

En realidad la diferencia
entre buenas y malas,
deseables o no,
no radica en ellas mismas,
sino en la costumbre
social imperante
o incluso en el contexto.

Cualquiera de ellas
es un subidón
que pronto pasa.

Puede que sean
solo el combustible
que confiere su atractivo
a los sentimientos
y a los pensamientos.

Rechazarlas
nos hace sufrirlas.

Aceptarlas
nos permite sentirlas.

Buscar unas y evitar otras,
nos hunde en la amargura.