como quien se toma
unos días de vacaciones,
unos días de vacaciones,
seguro que aprovecha por igual
un día de lluvia que uno de sol.
Quien se comporta así,
ya no es un quién,
ya no es un quién,
ni un cómo,
ni un cuándo,
ni un qué.
ni un cuándo,
ni un qué.
Sin para qué,
no hay por qué,
no hay por qué,
ni de qué,
ni hasta dónde.
ni hasta dónde.
Nada queda
pero todo está.
pero todo está.
