262.- El mundo.


Qué importa cómo sea el mundo
si en realidad no vivimos en él.

Nos pasamos la vida perdidos
en nuestros propios pensamientos.

Nuestro mundo interno es único
y de nuestra propia creación.

Carece de realidad objetiva
y no podemos compartirlo con nadie.

Aislados en una conversación
que no cesa,
alucinados por las imágenes
que van y vienen.
 
Desperdiciamos
la oportunidad única
de vivir como somos,
donde estamos,
lo que somos.