263.- El lugar.



Para cualquiera que se ponga
a pensar en algo,
está claro que mientras
lo piensa,
tan solo existe ese algo.

Es barruntando mis algos
que mantengo mi mundo en pie,
mi vida en movimiento,
mi decepción escogida.

Pero cuando un suceso
reclama mi atención y me saca
de mis propios pensamientos,
regreso al lugar
que todos compartimos.

Donde nada queda por hacer.

Sin preguntas, sin respuestas,
sin tensiones.

Todo por siempre y en su lugar.