219.- El mundo y yo.


El mundo me parecía
algo incomprensible.

Y la vida desafiaba
mis más osadas explicaciones.

Intenté comprenderlo todo
acercándome por aquí,
por allá, dando rodeos.

Pero cada vez
entendía menos.

Ya solo sé vivir.

Y sé también
que el mundo y yo
somos lo mismo.