Cuando despertamos
del sueño del ego,
del sueño del ego,
durante un tiempo
estamos como ausentes,
estamos como ausentes,
como perdidos en la alegría
de un mundo que gira solo.
Pero tarde o temprano
de un mundo que gira solo.
Pero tarde o temprano
regresamos por completo
al lugar en el que estábamos
y a la vida que vivíamos.
Solo que ahora
podemos pensar,
sentir y emocionarnos
libremente y sin límites.
y a la vida que vivíamos.
Solo que ahora
podemos pensar,
sentir y emocionarnos
libremente y sin límites.
No nos importa
ganar ni perder,
sino atravesar
cada instante
plenamente.
Sin barreras,
sin renuncias,
sin pretensiones.
Y todo porque
ya no tenemos miedo.
cada instante
plenamente.
Sin barreras,
sin renuncias,
sin pretensiones.
Y todo porque
ya no tenemos miedo.
