No llores más.
Si no pudiste retener
aquél momento glorioso,
aquél momento glorioso,
cómo esperas entonces
que este triste perdure?
que este triste perdure?
Y si los tiempos sombríos pasan,
por qué te engañas pretendiendo
una felicidad que permanezca?
una felicidad que permanezca?
Suéltate ya.
Pues en aferrarte
está tu única condena.
está tu única condena.
