337.- En una sola frase.



La iluminación es sencillamente
despertar del sueño
en el que nos tienen sumidos
nuestros propios pensamientos.

Retirar la atención
de las cadenas que forman
y que nos condenan
a la constante transformación
de nuestro estado de ser natural
en los mil y un sufrimientos de la existencia.

Para entregarnos por completo,
sin deseos, sin apegos
y sin expectativas,
a la gozosa experiencia
de la que formamos parte inseparable.

Sin resistirnos al impermanente acontecer
que espontáneamente sucede sin cesar,
en este instante eterno
que nunca logra llegar a ser.