315.- Todo lo que soy.



Si solo me lo dices,
igual no lo entiendo,
o no me lo creo.

O lo rechazo
incapaz de asumirlo.

Pero si me lo describes
usando los conceptos que ya conozco,
entonces puedo llegar a concebirlo.

Y para ello
ha de superar antes los filtros
de mis gustos y disgustos.

Si los pasa,
formará parte entonces
de mis creencias.

Si no,
tendrás que volver a describírmelo
todo otra vez desde el principio,
pero de manera distinta.

Lo que creo que es,
lo es para mi.

Y entonces lo percibo.

Y ese es mi mundo.

Y eso es todo lo que soy.