- Qué te falta?
- Amor.
- Si sabes que te falta
es porque lo conoces, no?
- Sí.
- Puedes cerrar
los ojos y recordar
cómo se siente el amor?
- Vale. Umm... ya está!
- Lo sientes?
- Sí.
- Pues ya no te falta!
- Ya pero no es real,
nadie me lo da,
lo estoy poniendo yo.
- Cuando crees que te lo dan,
en realidad siempre lo pones tú.
- Por eso recibes lo que das,
porque lo pones en ti y lo sientes!
- Así es.
- Pero si dejo de sentirlo se va.
- Como todo.
- Pero yo quiero que
se quede conmigo!
- Pues insiste en sentirlo
una y otra vez
y un día ya no se irá.
- Entonces no necesito el mundo
exterior para ser feliz!
- No, el mundo exterior
es la forma que tiene
tu mundo interior.
- Y para qué sirve?
- Para que puedas ver
lo que eres.
- Por eso el mundo y yo
somos uno!
- Sencillo, no?
- Y es igual con todo?
- Con todo es igual.
