de creer vivir
en la persona y el cuerpo.
No es tanto averiguar,
comprender o lograr algo,
que de alguna manera
será parte del pensamiento.
Sino abandonar,
dejar de intentar,
salir de donde estemos,
ignorar lo que sabemos
y regresar al origen vacío
sin añadirle nada más.
La iluminación suprema,
es vivirlo todo
a partir de ese
redescubierto origen.
