Todo esto de la naturaleza original,
el Absoluto, las meditaciones
y los maestros,
son líos del pensamiento
que trata de conservar
su pretendida continuidad.
Si le hacemos caso,
nos enredará en sus cosas,
más de lo que ya lo hacían
los conceptos sociales
con los que cargábamos.
Lo mejor es retirar la atención
de los pensamientos,
confirmarlo todo
por nosotros mismos
y dejarnos vivir
espontáneamente y en paz.
