2105.- Un sueño. (8 ene 2026)


Vivir perdidos
en el mundo como niños.

Termina cuando
nos identificamos
con nuestro cuerpo.

Y más tarde con la persona
que lleva nuestro nombre
y nuestra historia.

Y que maneja toda
la interpretación
desde el pensamiento.

De ahí,
algunos pasamos a ser
el testigo de la persona,
los pensamientos, el cuerpo
y el mundo.

Con lo que el grueso
del sufrimiento
queda resuelto.

Pero el testigo,
puede indagar en
su propia naturaleza,
girándose hacia sí mismo

Así, saca del foco
todo lo demás
y acaba prescindiendo
del sujeto.

Esta es la consciencia universal,
la mente original
que se hace cargo de todo
sin sujeto.

Como parte integrante
de la manifestación,
es Dios, es Brahman.

Al establecernos allí,
la consciencia demuestra
ser el Absoluto,
el vacío
sin identificación posible.

La capacidad de ser misma,
que no se identifica con nada,
pero que nos recuerda algo...

Al niño
perdido en el mundo,
del inicio.

Cuando no regían
los conceptos del pensamiento,
y sujeto y objetos no estaban
aún bien diferenciados.

Hasta que no seamos
como esos niños,
no entraremos
en el reino de los cielos,
la tierra pura.

El samsara convertido
en nirvana,
el final del viaje ilusorio
al interior,
que al final resultó
ser solo un sueño.