2045.- Sin más.


Todo habría sido
seguramente más sencillo,
si en la soledad de mi juventud
alguien me hubiera dicho
que yo no era el cuerpo
ni la mente.

Que mi naturaleza
original era otra,
que intelectualmente
no podía encontrar.

Y que en vez de convertirme
en alguien que conociera el secreto,
debía regresar para reconocer
lo que siempre había sido.

Pero cuando me encontré
con otros que buscaban
como yo había buscado.

Me di cuenta de que
perdidos en los pensamientos
como todos vivimos,
las enseñanzas no se comprenden.

Y es imposible siquiera imaginar
que solo con dejar de ensoñar,
lo que verdaderamente somos
se muestra espontáneamente
sin más.