No pueden usarse las letras
y las palabras para explicar
lo que realmente existe sin querer.
Pero sí se puede señalar
la salida de los conceptos
que palabras y letras dibujan,
que es donde aquello habita.
que es donde aquello habita.
Y también es posible con ellas
confirmarle al viajero
que su periplo ha terminado.
Aunque él jure y perjure
que su destino esperado
aún no ha sido alcanzado.
