Es de noche
y no me veo.
Mis emociones
se han callado.
El silencio
hace hasta ruido.
No hay
pensamientos.
Puedo moverme,
pero me quedo quieto.
Respiro
sin querer.
La vida y la muerte
se confunden.
Ya no sé si estoy
o me he ido.
Inesperadamente
sonrío.
