509.- La atención y la consciencia.



Cuando la atención se fija
en los pensamientos conceptuales
cuyo flujo no se detiene jamás.

Se arma con la intención
que surge del deseo,
el apego, la impermanencia
y el paso del tiempo.

Que son los elementos
que constituyen el pensamiento mismo.

Y da origen a una realidad ficticia
en la que nosotros somos
la suma estricta de nuestras experiencias
y tendencias.

Y todo lo demás es el mundo
dentro del universo
y los otros seres
con sus diferentes creencias,
formas de ser y culturas.

Pero cuando la atención
se libera de los pensamientos
y no se deposita en nada.

Desaparece reabsorbiéndose
en la consciencia,
más allá de la cuál
no hay sujeto que la cuestione.