Se le llama pensamiento conceptual,
porque pensar no es más
que manejar conceptos conocidos
que manejar conceptos conocidos
según las reglas de la sintaxis
de nuestro lenguaje,
combinándolos así y asá
sin principio ni final.
de nuestro lenguaje,
combinándolos así y asá
sin principio ni final.
Un juego extraño en el que
más que emisores de pensamientos,
somos receptores
más que emisores de pensamientos,
somos receptores
de combinaciones conceptuales
que llegan a nosotros por similitud
con los pensamientos previos.
Con nuestros miedos y deseos,
con la situación en la que nos encontramos
o con nuestro estado de ser.
El mundo así pensado
nos permite el acceso
nos permite el acceso
a estructuras parecidas,
similares o cercanas.
similares o cercanas.
Pero también hace imposible
que concibamos
que concibamos
aquellas formas de vida
más distantes.
más distantes.
