483.- Lástima.



Un buen día nos dejamos atrapar
por un pensamiento cualquiera
que automáticamente atrae otros similares.

Complicando cada vez más la red
que para entonces ya absorbe
por completo nuestra atención.

Hasta que logra tejer
una malla de creencias y actitudes
con la que nos identificamos plenamente
y que nos rodea.

Y nos hace imposible
percibir otra cosa
que no sea esa malla
que se convierte en
nuestra única realidad.

Pero hay otras.

Y ninguna de ellas
somos nosotros.

Y nuestra capacidad de ser
se adormece.

Y combatimos
lo diferente.

Y toda nuestra vida
se desarrolla allí dentro.

Y solo cuando,
en vida o al morir,
liberamos nuestra atención
del hechizo.

La malla se muestra
como lo que es.

Pensamientos, conceptos,
e ideas sin nada detrás.

Una verdadera
lástima.