La plenitud no es algo que alcanzar
después de intentarlo
durante mucho tiempo,
ni tras hacer grandes esfuerzos.
durante mucho tiempo,
ni tras hacer grandes esfuerzos.
Es sencillamente prestar
toda nuestra atención
a lo que está ocurriendo sin querer
toda nuestra atención
a lo que está ocurriendo sin querer
en este preciso instante.
Para gozar realmente de la vida,
solo tenemos que soltarnos
y abandonarnos a ella sin más.