402.- El ticket.



No te decidiste
cuando estabas esperando
sentado allá arriba
a que comenzara el descenso.

Tratando inútilmente de recordar
cuándo compraste aquél ticket.

Pero puedes rectificar ahora
que aún te estás moviendo.

El viaje por la montaña rusa
que es la vida,
acabará de todos modos.

De qué vale sufrirlo aferrado a la barra
si puedes relajarte
y disfrutar del trayecto?

Suelta, siente.

Disfruta, vive.