347.- Mi guitarra.


Si escucharas mi guitarra sonar,
entrarías en mi mundo.

En ese mundo
que para todos es personal,
espontáneo y fugaz.

Ese que creemos propio,
privado y único.

Y que sin embargo
compartimos sin querer.

Si entraras en mi mundo,
comprenderías entonces de inmediato
que todo se hace solo.

Que en lo más profundo,
está también lo más ajeno a ti.