Como nos empeñamos obstinadamente
en tener un alguien dentro de nosotros.
A quien atribuirle la autoría
de nuestras acciones y decisiones,
la responsabilidad por nuestras elecciones.
Y que además ha de cargar con el pasado
soñando un futuro.
Es inevitable que veamos también
un alguien en los otros,
en los animales, en las plantas
y en el resto de las cosas.
Y cuando es difícil de identificar el alguien,
entonces ponemos a dios,
la energía, la suerte o las coincidencias.
Pero las cosas no pueden suceder porque sí
sin nada, ni nadie dentro.
O sí?
en tener un alguien dentro de nosotros.
A quien atribuirle la autoría
de nuestras acciones y decisiones,
la responsabilidad por nuestras elecciones.
Y que además ha de cargar con el pasado
soñando un futuro.
Es inevitable que veamos también
un alguien en los otros,
en los animales, en las plantas
y en el resto de las cosas.
Y cuando es difícil de identificar el alguien,
entonces ponemos a dios,
la energía, la suerte o las coincidencias.
Pero las cosas no pueden suceder porque sí
sin nada, ni nadie dentro.
O sí?
