372.- Dos pies.




Cuando por fin nos decidimos
 a mirar en nosotros mismos,
poco a poco nos vamos convirtiendo
en aquello que a cada paso descubrimos.

Pero también atisbamos
sensaciones e intuiciones
que aún no acertamos
a razonar ni a manejar.

Las vicisitudes de la vida no se detienen
y en ocasiones la duda vuelve a alzarse
acabando con nuestra maduración
y devolviendonos al antiguo bullicio
del pensar incontrolado
por averiguar qué hacer.

Pero un día sabemos
que el camino ha terminado.

Y entonces nos descubrimos
serenos y solos.

Parados firmemente sobre
nuestros dos pies.