313.- La plenitud.


Podemos manejar nuestra atención,
para hacernos conscientes
del mundo a nuestro alrededor,
olvidándonos de nosotros mismos.

O al revés,
podemos ser conscientes
de nuestro estado personal,
sin tener en cuenta
para nada el mundo.

También podemos atender
a nuestros pensamientos,
olvidándonos tanto del mundo
como de nosotros mismos.

Pero la magia está
en la cuarta posibilidad.

En ser conscientes a la vez
de nuestro entorno
y de nuestro ser.

Entonces,
en esa claridad absoluta de consciencia,
donde todo por sí mismo ocupa su lugar.

 Es donde se desarrolla
verdaderamente
la experiencia de vivir.

Es la plenitud.