323.- Dormir.


Cuando además de estar vivos
nos damos cuenta de que lo estamos.

La alegría nos embarga,
porque sabemos que tenemos
todo el tiempo del mundo.

Para ser lo que somos,
para hacer lo que hacemos.

Para pensar, caminar,
respirar, movernos,
percibir, disfrutarlo todo y sentir.

Hasta que el cansancio nos vence
y nos tenemos que volver a dormir.