293.- Vida.


Hay que reconocer
que la vida surge sola.

Pararla no podemos.

Provocarla, ni a veces.

Entenderla, explicarla
o gobernarla, nunca.

Pero sentirla, anhelarla
y gozarla, siempre.

Verla desde nuestros
pequeños pensamientos
la hace insatisfactoria,
imperfecta e injusta.

Si fuéramos capaces
de ver la vida
desde la muerte.

La adoraríamos
y la disfrutaríamos
sin miedo alguno.