SUCEDE



Un día tomas la decisión de atender exclusivamente
a lo que está ocurriendo,
a lo que sucede frente a ti en todo momento,
negándote a reflexionar sobre ello
y a dejar que tu atención se pierda
en las ensoñaciones del pensamiento.
Cada vez que te das cuenta
de que te has despistado, regresas.
Y poco a poco vas comprobando
que lo que sucede, sucede solo
y tiene todos los ingredientes que necesita
para suceder como sucede,
sin que tu tengas que aportar
más que tu presencia.
Y nunca se detiene.
Y a tu estado de ser no le falta nada.
Y lo eres todo.