Ya sé que te lo parece,
pero fuera de ti no hay nada,
ni pasa nada,
ni nadie te está haciendo nada.
El infierno en el que vives
lo estás pensando tú,
está dentro de ti,
lo sufres solo tú.
No es demasiado difícil
cambiarlo por el cielo,
modificando tus hábitos,
tus creencias
y tus pensamientos.
Pero la felicidad que buscas
te seguirá esquivando.
Solo saliendo de ti
para encontrarte contigo
en la inmensidad del vacío
de las mil formas,
ignorando los pensamientos.
Te permitirás vivir
fuera sin dentro,
fuera sin dentro,
dentro sin fuera,
en gozo en ti,
sin ti.
